
Un sistema cada vez más complejo
Incluso en empresas bien estructuradas, los datos están repartidos entre sistemas: ERP, CRM, producción, e-commerce y marketing. En la mayoría de los casos cada elección tecnológica es acertada. El problema no son las herramientas en sí, sino lo difícil que es conectarlas de punta a punta. A menudo estos sistemas no se comunican del todo entre sí.
El resultado es información fragmentada—datos duplicados e incoherentes, difíciles de analizar de forma integrada.





